Las lavanderías autoservicio combinan maquinaria industrial rápida y eficiente con sistemas de pago sencillos, programas automáticos y productos incluidos, adaptándose a diferentes tipos de ropa y necesidades. Desde instalaciones completas hasta packs económicos transportables como la Primer Laundry Box, ofrecen comodidad, ahorro de tiempo y versatilidad para todo tipo de entornos urbanos o comerciales.
Las lavanderías de autoservicio han dejado de ser una rareza y están en auge en los últimos años, especialmente en zonas urbanas y de alta concentración turísitica. Normalmente, las lavanderías atuoservicio cuentan con varias lavadoras industriales y varias secadoras industriales, y normalmente hay una correlación de capacidades. Para una lavadora de 18 kg, lo lógico será disponer de una secadora industrial de otros 18 kg, o 20 o 22, siempre la correlación será más capacidad de la secadora respecto de la lavadora industrial, lo que supone un ahorro de tiempo.
Además, es muy común encontrara máquinas más pequeñas, de 8 o 10 kg, o bien una columna de lavandería compuesta por una lavadora y una secadora profesional, destinadas exclusivamente a la ropa de mascotas (mantas, fundas de cojines, etc.).
Cada lavandería autoservicio es una oportunidad de negocio. De un tiempo a esta parte están apareciendo las “laundry bar”, es decir, las lavanderías con bar. Eso genera una sinergia entre los usuarios de un negocio, otro, o ambos, y además hace más amena la espera del lavado y secado de la ropa. Llevar la ropa a una lavandería autoservicio es también un factor social y ambiental: fomentan un consumo más sostenible, comunitario y es una alternativa inteligente para quienes valoran el tiempo, el ahorro y la eficiencia. Las lavanderías autoservicio representan una forma moderna de simplificar una tarea cotidiana sin renunciar a la calidad del resultado.
Para calcular las máquinas que necesitarás para una autolavandería, lo ideal es que primero lleves a cabo un estudio de mercado y un proyecto de empresa. Eso, por supuesto, solo lo puedes hacer tú. Es decir, calcular con cuentos clientes puedes contar, cuantas horas estará funcionando la lavandería, qué concurrencia esperas, etc. Lo otro que te va a condicionar es la superficie del local: ahí deberás jugar con distintas capacidades y medidas, y tener en cuenta que el acceso a la manipulación de las máquinas normalmente se hace por detrás, así que necesitarás el espacio de la máquina, contar con el espacio de la puerta abierta, y el espacio del paso de una persona por detrás de las máquinas, que se integran generalmente en una pared de pladur para que los clientes solo puedas acceder al frontal.
Normalmente, como ya hemos comentado, si algo debe tener más capacidad respecto a su máquina anterior, es la secadora. Piensa que las máquinas industriales acortan mucho los tiempos respecto las domésticas: en una una lavadora industrial el ciclo de lavado ronda los 45-60 minutos; y en una secadora industrial el ciclo ronda los 30-45 minutos. Contra las dos horas habituales de la maquinaria doméstica. Por último, debes tener en cuenta la alimentación de las máquinas: las lavadoras pueden ser eléctricas trifásicas o bien monofásicas, pero en este caso necesitarás un calentador externo. Y las secadoras pueden ser trifásicas eléctricas o bien a gas, y en este último caso es imprescindible contar con una extracción de humos al exterior, como la de una cocina industrial.
Otra opción de lavandería autoservicio económica y con las máquinas imprescindibles, como un pack cerrado, es la Primer laundry Box. Es un “contenedor-lavandería” en la que se incluye una lavadora industrial de 18 Kg, una lavadora profesional de 8 kg y una secadora industrial de 18 Kg.
También incluye la caldera de agua caliente, las bombas de detergente, puntos de conesión ethernet y pantallas táctiles en las 3 máquinas. Solo debes añadir el sistema de pago (kit monedero o la central de pagos). Es ideal para gasolineras, túneles de lavado de coches, supermercados o párkings públicos, campings, universidades, o hasta para eventos multitudinarios. Es transportable y totalmente personalizable, tanto por los elementos que
Soluciones diseñadas para múltiples sectores como hoteles, lavanderías autoservicio, centros sanitarios, gimnasios y más. PRIMER se adapta a tu operativa, ofreciendo fiabilidad, eficiencia y tecnología para maximizar el rendimiento de tu lavandería profesional.
La principal diferencia es la robustez, los componentes y los tiempos de trabajo. La maquinaria doméstica acostumbr a arondar unas 2 horas para terminar el ciclo, mientras que la maquinaria de lavandería industrial lo tiene liso en menos de una hora. Además, están preparadas para trabajar de forma continua hasta unas 12 horas al día.
Las lavadoras industriales están diseñadas para trabajar de forma intensiva, 8 o 10 horas al día, con capacidades de hasta 120 kg. Las profesionales son ideales para pequeños negocios, como gimnasios, guarderías, restaurantes o pequeñas casas rurales, con capacidades de 8 o 10 kg y menor consumo.
Existen unas tablas que indican un peso medio por cada pieza de ropa o cada conjunto. Según el tipo de ropa (lisa, sábanas, rizo, toallas, alfombra, ropa de trabajo), se calcula un peso, y según el número de cambios, la frecuencia. Con las horas previstas de trabajo, podemos ajustar mejor las máquinas a cada necesidad.
El peso de la ropa se cuenta en seco.
Una lavadora industrial completa un ciclo en menos de una hora, mientras que la secadora suele tardar entre 30 y 40 minutos. Rápido, eficiente y perfecto para un uso continuo.
El factor G es un valor que indica la velocidad de centrifugado de una lavadora industrial o profesional y, por tanto, el grado de humedad con el que termina la ropa al final del ciclo. Para que te hagas una idea, una lavadora doméstica tiene un Factor G de 140-160, y la ropa sale con un 60% de humedad. Las lavadoras industriales de alta velocidad tienen un factor G de 500, reduciendo la humedad residual a un 45 % o hasta menos.
La inversión de giro está incluida de serie en todas las secadoras industriales (no está disponible en las secadoras profesionales). Se trata del cambio de dirección de rotación del tambor, eso permite mover la ropa dentro de la secadora para que el ciclo de secado sea mucho más rápido.
Es un sistema de lavado para prendas delicadas: en vez de rotar muy rápido el tambor, se trabaja con muy poca cantidad de agua y la ropa se balancea, en vez de girar, y es un sistema de lavado específico para prendas muy delicadas, como seda, vestidos de novia, etc.
Además de que la planchadora es más pequeña y compacta, y la calandra más robusta y para producciones superiores, la diferencia esencial es que la calandra admite la ropa lisa húmeda directamente desde la lavadora industrial, y seca y plancha a la vez, y la planchadora industrial no.
El Nomex es un material ignífuco que podemos encontrar, por ejemplo, en los trajes de bomberos o en protecciones que deben aguantar altas temperaturas. El Nómex en una planchadora industrial o en una calandra lo encontraremos en el rodillo, y permite alargar la vida de la máquina y poder trabajar a temperaturas más altas sin estropearse.
Con el sistema Save Tank, se puede conseguir hasta un 70 % de ahorro de agua, reutilizando el agua de ciertos ciclos. Disponemos de diversos modelos de 80 hasta 1000 L de capacidad por cada tanque. Es ecológico, fácil de mantener y perfecto para reducir los costes operativos.
Porque como en una cocina industrial, el gas puede combustionar. Como no se ve, puede ser peligroso que se acumule el gas, y por eso es imprescindible que si la secadora funciona a gas, dispongas de una extracción de humos al exterior (una campana extractora, en definitiva).
La salida de humos es la extracción, la campana extractora. La salida de vahos es el conducto por donde se canalizan los vahos de una secadora industrial. Es muy similar al sistema de la doméstica, pero más ancho (20 cm de diámetro) y lo ideal es llevarlo a algún sistema de ventilación para que no se acumule el calor y los vahos.
El skinplate es un recubrimiento más ligero que el acero inoxidable y con un aspecto similar. Es muy resistente al uso, y al ser más ligero reduce el peso de las lavadoras o las secadoras industriales.
Necesitarás lavadoras y secadoras industriales o profesionales, un sistema de pago (monedero o central táctil) y, opcionalmente, una planchadora o calandra si quieres ofrecer un servicio completo.
La IoT (Internet of Things, el internet de las cosas) en una lavandería industrial sirve para conectar todas las máquinas a la red y permitir su control, supervisión y mantenimiento en tiempo real, desde cualquier lugar. En otras palabras: convierte una lavandería tradicional en una lavandería inteligente.
Por supuesto, además la garantía es total durante el primer año, es decir, incluye piezas con defectos de fabricación y mano de obra. Además, una vez vencida la garantía, podrás seguir contando con el mismo servicio técnico por si tienes cualquier problema posterior.
También están incluidas en el precio, así como una visita previa del servicio técnico para validar las instalaciones o bien indicar las adaptaciones necesarias antes de la llegada de la maquinaria.
Como cada máquina tiene muchas opciones de personalización, prácticamente se fabrican bajo pedido. Desde la confirmación de pedido, el plazo aproximado suele ser de 4 a 6 semanas hasta la entrega.
Un especialista te ayudará a elegir la maquinaria que mejor se adapta a las necesidades de tu negocio.
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