Las lavanderías autoservicio combinan maquinaria industrial de alta capacidad con sistemas de pago sencillos y programas de lavado automatizados. Gracias a ciclos rápidos, ahorro energético y productos incluidos en cada lavado, permiten limpiar y secar todo tipo de ropa de forma eficiente, cómoda y adaptada a cada necesidad, sin complicaciones y en mucho menos tiempo que en casa.
La maquinaria de una lavandería autoservicio no deja de ser maquinaria de lavandería industrial con un sistema de pago incorporado, así como una limitación de capacidades.
Las lavadoras autoservicio van de 11 a 45 Kg de capacidad, y las secadoras industriales van de 11 a 35 kg. En el caso de las lavadoras, al ser lavadoras industriales de alta velocidad, suelen acabar los ciclos en menos de una hora; y las secadoras rondan los 30 o 40 minutos de secado.
Eso supone un gran ahorro de tiempo respecto a las máquinas domésticas, además de un ahorro de energía y unos químicos adecuados para cada ciclo.
Las lavadoras y secadoras autoservicio se caracterizan precisamente por disponer de un monedero fichero para poder comprar cada ciclo e iniciarlo, o bien están conectadas a una central de pago, donde se puede pagar con tarjeta o app, escoger las máquinas, y entonces iniciar el lavado o el secado.
Además, en muchas lavanderías autoservicio encontrarás máquinas específicas para cada tipo de ropa, por ejemplo, las más grandes acostumbran a destinarse a ropa de cama, o también puedes encontrar máquinas más pequeñas destinadas exclusivamente a ropa de mascotas.
En las lavanderías autoservicio, los detergentes y suavizantes están incluidos en el precio y en el servicio, y además se añaden automáticamente a cada ciclo de lavado según el programa escogido, por lo que te puedes olvidar de dosificar, escoger el producto, etc. Igualmente, puedes escoger la temperatura, el tiempo… En cada programa encontrarás especificados los pasos de lavado y/o secado para que puedas escoger el que más se adapta al tipo de ropa que tengas que lavar y secar.
Y menos común, pero también lo puedes encontrar en algunas lavanderías autoservicio, es la zona de planchado. Tanto las planchadoras como las calandras también se pueden convertir a autoservicio, pero hay que reconocer que son máquinas muy grandes y que se usan menos en lavanderías autoservicio. Y otro elemento que puedes encontrar son las mesas de planchado, que aunque ocupan, son más compactas, y permiten hacer un último repaso a tu ropa antes de dar por terminada la colada.
Soluciones diseñadas para múltiples sectores como hoteles, lavanderías autoservicio, centros sanitarios, gimnasios y más. PRIMER se adapta a tu operativa, ofreciendo fiabilidad, eficiencia y tecnología para maximizar el rendimiento de tu lavandería profesional.
La principal diferencia es la robustez, los componentes y los tiempos de trabajo. La maquinaria doméstica acostumbr a arondar unas 2 horas para terminar el ciclo, mientras que la maquinaria de lavandería industrial lo tiene liso en menos de una hora. Además, están preparadas para trabajar de forma continua hasta unas 12 horas al día.
Las lavadoras industriales están diseñadas para trabajar de forma intensiva, 8 o 10 horas al día, con capacidades de hasta 120 kg. Las profesionales son ideales para pequeños negocios, como gimnasios, guarderías, restaurantes o pequeñas casas rurales, con capacidades de 8 o 10 kg y menor consumo.
Existen unas tablas que indican un peso medio por cada pieza de ropa o cada conjunto. Según el tipo de ropa (lisa, sábanas, rizo, toallas, alfombra, ropa de trabajo), se calcula un peso, y según el número de cambios, la frecuencia. Con las horas previstas de trabajo, podemos ajustar mejor las máquinas a cada necesidad.
El peso de la ropa se cuenta en seco.
Una lavadora industrial completa un ciclo en menos de una hora, mientras que la secadora suele tardar entre 30 y 40 minutos. Rápido, eficiente y perfecto para un uso continuo.
El factor G es un valor que indica la velocidad de centrifugado de una lavadora industrial o profesional y, por tanto, el grado de humedad con el que termina la ropa al final del ciclo. Para que te hagas una idea, una lavadora doméstica tiene un Factor G de 140-160, y la ropa sale con un 60% de humedad. Las lavadoras industriales de alta velocidad tienen un factor G de 500, reduciendo la humedad residual a un 45 % o hasta menos.
La inversión de giro está incluida de serie en todas las secadoras industriales (no está disponible en las secadoras profesionales). Se trata del cambio de dirección de rotación del tambor, eso permite mover la ropa dentro de la secadora para que el ciclo de secado sea mucho más rápido.
Es un sistema de lavado para prendas delicadas: en vez de rotar muy rápido el tambor, se trabaja con muy poca cantidad de agua y la ropa se balancea, en vez de girar, y es un sistema de lavado específico para prendas muy delicadas, como seda, vestidos de novia, etc.
Además de que la planchadora es más pequeña y compacta, y la calandra más robusta y para producciones superiores, la diferencia esencial es que la calandra admite la ropa lisa húmeda directamente desde la lavadora industrial, y seca y plancha a la vez, y la planchadora industrial no.
El Nomex es un material ignífuco que podemos encontrar, por ejemplo, en los trajes de bomberos o en protecciones que deben aguantar altas temperaturas. El Nómex en una planchadora industrial o en una calandra lo encontraremos en el rodillo, y permite alargar la vida de la máquina y poder trabajar a temperaturas más altas sin estropearse.
Con el sistema Save Tank, se puede conseguir hasta un 70 % de ahorro de agua, reutilizando el agua de ciertos ciclos. Disponemos de diversos modelos de 80 hasta 1000 L de capacidad por cada tanque. Es ecológico, fácil de mantener y perfecto para reducir los costes operativos.
Porque como en una cocina industrial, el gas puede combustionar. Como no se ve, puede ser peligroso que se acumule el gas, y por eso es imprescindible que si la secadora funciona a gas, dispongas de una extracción de humos al exterior (una campana extractora, en definitiva).
La salida de humos es la extracción, la campana extractora. La salida de vahos es el conducto por donde se canalizan los vahos de una secadora industrial. Es muy similar al sistema de la doméstica, pero más ancho (20 cm de diámetro) y lo ideal es llevarlo a algún sistema de ventilación para que no se acumule el calor y los vahos.
El skinplate es un recubrimiento más ligero que el acero inoxidable y con un aspecto similar. Es muy resistente al uso, y al ser más ligero reduce el peso de las lavadoras o las secadoras industriales.
Necesitarás lavadoras y secadoras industriales o profesionales, un sistema de pago (monedero o central táctil) y, opcionalmente, una planchadora o calandra si quieres ofrecer un servicio completo.
La IoT (Internet of Things, el internet de las cosas) en una lavandería industrial sirve para conectar todas las máquinas a la red y permitir su control, supervisión y mantenimiento en tiempo real, desde cualquier lugar. En otras palabras: convierte una lavandería tradicional en una lavandería inteligente.
Por supuesto, además la garantía es total durante el primer año, es decir, incluye piezas con defectos de fabricación y mano de obra. Además, una vez vencida la garantía, podrás seguir contando con el mismo servicio técnico por si tienes cualquier problema posterior.
También están incluidas en el precio, así como una visita previa del servicio técnico para validar las instalaciones o bien indicar las adaptaciones necesarias antes de la llegada de la maquinaria.
Como cada máquina tiene muchas opciones de personalización, prácticamente se fabrican bajo pedido. Desde la confirmación de pedido, el plazo aproximado suele ser de 4 a 6 semanas hasta la entrega.
Un especialista te ayudará a elegir la maquinaria que mejor se adapta a las necesidades de tu negocio.
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