Descubre las lavadoras industriales con tecnología de vanguardia, bajo consumo energético y máxima durabilidad para negocios exigentes.
La principal diferencia de una lavadora industrial respecto a una lavadora profesional o doméstica es que está preparada para trabajar 8 o 10 horas al día, los 7 días de la semana. Los componentes son generalmente de acero inoxidable y de alta calidad, garantizando así una larga vida útil de la máquina, aunque trabaje incesantemente.
Además, en las lavadoras industriales las capacidades van de los 11 hasta los 120 Kg, asegurando así que se cubren todas las necesidades posibles de cualquier tipo de negocio: desde pequeños restaurantes, gimnasios o guarderías, hasta colectividades, residencias, hoteles, apartamentos o clínicas. Para centros con necesidades especiales en lo referente a desinfección, habría que inclinarse por una lavadora industrial con barrera sanitaria.
Una lavadora industrial de alta velocidad cuenta con un Factor G de 450 o 500. El factor G es el que indica el grado de humedad con el que acaba la ropa al final del ciclo.
Para que te hagas una idea, una lavadora doméstica tiene un factor G de 140 – 160 (eso es un 60 % de humedad, aproximadamente), y en una industrial el factor G es de 450, que representa un 45 % de humedad aproximadamente, y eso nos permite, por ejemplo, pasar la ropa lisa de la lavadora industrial a la planchadora industrial o a la calandra, sin necesidad de un secado en secadora industrial intermedio.
Además, una lavadora industrial proporciona un alto rendimiento y gran ahorro tanto de agua como de energía, llegando a consumos por debajo de los 10 L de agua por kg de ropa y ciclo, muy inferior al consumo de una doméstica. Para ahorrar aún más, el Save Tank es una gran inversión para incorporar a tu lavandería industrial, y puede suponer un ahorro de hasta un 70 % de agua.
Las nuevas tendencias en lavanderías autoservicio o en lavandería industrial nos llevan además a una nueva generación en la gestión del ahorro de energía y de agua, la monitorización de las máquinas y la conectividad con nuestras máquinas y con nuestros clientes.
Por eso, gracias a la tecnología IoT (Internet of Things, en inglés, Internet de las Cosas) y la nueva app PrimerLink puedes controlar en remoto todas tus máquinas, sea una lavandería autoservicio o una lavandería industrial, hacer un seguimiento de los programas ejecutados, advertencia de errores, aviso al servicio técnico o control de consumos de químicos.
Por último, todas nuestras lavadoras industriales disponen de una pantalla táctil de 7” y de serie incluyen el microprocesador T2, con el que se pueden conectar a PrimerLink, estándar y gratuito, así como controlar la totalidad de las funcionas de la lavadora.
Además, con el microprocesador T2 podemos conectar con el SaveTank y ocuparnos de su lavado con un solo clic. En todas las lavadoras industriales con este microprocesador se incluye también el programa Wet Cleaning (lavado húmedo), específico para prendas delicadas y que alcanza un ahorro del 40 % respecto del lavado seco.
Todas las lavadoras pueden convertirse a lavadoras autoservicio, con kit monedero o fichero, y con la app sincronizarse con centrales de pago y con el Laundry Kiosk, un quiosco táctil para poder realizar los pedidos y los pagos y para poder controlar de forma integral tu negocio. Y todo ello con el transporte, la instalación, puesta en marcha y garantía de un año total (piezas con defectos de fabricación y servicio técnico) incluido en el precio.
Soluciones diseñadas para múltiples sectores como hoteles, lavanderías autoservicio, centros sanitarios, gimnasios y más. PRIMER se adapta a tu operativa, ofreciendo fiabilidad, eficiencia y tecnología para maximizar el rendimiento de tu lavandería profesional.
La principal diferencia es la robustez, los componentes y los tiempos de trabajo. La maquinaria doméstica acostumbr a arondar unas 2 horas para terminar el ciclo, mientras que la maquinaria de lavandería industrial lo tiene liso en menos de una hora. Además, están preparadas para trabajar de forma continua hasta unas 12 horas al día.
Las lavadoras industriales están diseñadas para trabajar de forma intensiva, 8 o 10 horas al día, con capacidades de hasta 120 kg. Las profesionales son ideales para pequeños negocios, como gimnasios, guarderías, restaurantes o pequeñas casas rurales, con capacidades de 8 o 10 kg y menor consumo.
Existen unas tablas que indican un peso medio por cada pieza de ropa o cada conjunto. Según el tipo de ropa (lisa, sábanas, rizo, toallas, alfombra, ropa de trabajo), se calcula un peso, y según el número de cambios, la frecuencia. Con las horas previstas de trabajo, podemos ajustar mejor las máquinas a cada necesidad.
El peso de la ropa se cuenta en seco.
Una lavadora industrial completa un ciclo en menos de una hora, mientras que la secadora suele tardar entre 30 y 40 minutos. Rápido, eficiente y perfecto para un uso continuo.
El factor G es un valor que indica la velocidad de centrifugado de una lavadora industrial o profesional y, por tanto, el grado de humedad con el que termina la ropa al final del ciclo. Para que te hagas una idea, una lavadora doméstica tiene un Factor G de 140-160, y la ropa sale con un 60% de humedad. Las lavadoras industriales de alta velocidad tienen un factor G de 500, reduciendo la humedad residual a un 45 % o hasta menos.
La inversión de giro está incluida de serie en todas las secadoras industriales (no está disponible en las secadoras profesionales). Se trata del cambio de dirección de rotación del tambor, eso permite mover la ropa dentro de la secadora para que el ciclo de secado sea mucho más rápido.
Es un sistema de lavado para prendas delicadas: en vez de rotar muy rápido el tambor, se trabaja con muy poca cantidad de agua y la ropa se balancea, en vez de girar, y es un sistema de lavado específico para prendas muy delicadas, como seda, vestidos de novia, etc.
Además de que la planchadora es más pequeña y compacta, y la calandra más robusta y para producciones superiores, la diferencia esencial es que la calandra admite la ropa lisa húmeda directamente desde la lavadora industrial, y seca y plancha a la vez, y la planchadora industrial no.
El Nomex es un material ignífuco que podemos encontrar, por ejemplo, en los trajes de bomberos o en protecciones que deben aguantar altas temperaturas. El Nómex en una planchadora industrial o en una calandra lo encontraremos en el rodillo, y permite alargar la vida de la máquina y poder trabajar a temperaturas más altas sin estropearse.
Con el sistema Save Tank, se puede conseguir hasta un 70 % de ahorro de agua, reutilizando el agua de ciertos ciclos. Disponemos de diversos modelos de 80 hasta 1000 L de capacidad por cada tanque. Es ecológico, fácil de mantener y perfecto para reducir los costes operativos.
Porque como en una cocina industrial, el gas puede combustionar. Como no se ve, puede ser peligroso que se acumule el gas, y por eso es imprescindible que si la secadora funciona a gas, dispongas de una extracción de humos al exterior (una campana extractora, en definitiva).
La salida de humos es la extracción, la campana extractora. La salida de vahos es el conducto por donde se canalizan los vahos de una secadora industrial. Es muy similar al sistema de la doméstica, pero más ancho (20 cm de diámetro) y lo ideal es llevarlo a algún sistema de ventilación para que no se acumule el calor y los vahos.
El skinplate es un recubrimiento más ligero que el acero inoxidable y con un aspecto similar. Es muy resistente al uso, y al ser más ligero reduce el peso de las lavadoras o las secadoras industriales.
Necesitarás lavadoras y secadoras industriales o profesionales, un sistema de pago (monedero o central táctil) y, opcionalmente, una planchadora o calandra si quieres ofrecer un servicio completo.
La IoT (Internet of Things, el internet de las cosas) en una lavandería industrial sirve para conectar todas las máquinas a la red y permitir su control, supervisión y mantenimiento en tiempo real, desde cualquier lugar. En otras palabras: convierte una lavandería tradicional en una lavandería inteligente.
Por supuesto, además la garantía es total durante el primer año, es decir, incluye piezas con defectos de fabricación y mano de obra. Además, una vez vencida la garantía, podrás seguir contando con el mismo servicio técnico por si tienes cualquier problema posterior.
También están incluidas en el precio, así como una visita previa del servicio técnico para validar las instalaciones o bien indicar las adaptaciones necesarias antes de la llegada de la maquinaria.
Como cada máquina tiene muchas opciones de personalización, prácticamente se fabrican bajo pedido. Desde la confirmación de pedido, el plazo aproximado suele ser de 4 a 6 semanas hasta la entrega.
Un especialista te ayudará a elegir la maquinaria que mejor se adapta a las necesidades de tu negocio.
Especialistas en maquinaria de lavandería industrial y maquinaria de lavandería autoservicio: eficiencia, innovación y fiabilidad para tu negocio.